Archivo Histórico Provincial de Zaragoza y General de Aragón
La propuesta para el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza y General de Aragón parte de una arquitectura de máxima simplicidad conceptual, formal y funcional. Una geometría clara, un lenguaje contenido y una selección reducida de materiales definen un edificio concebido como un contenedor silencioso y sereno, en contraste con la complejidad de su entorno urbano.
La organización del programa se inspira en el equilibrio entre elementos opuestos, representado por el concepto del Yin y el Yang. Los depósitos documentales se sitúan en los extremos del edificio, mientras que los espacios de trabajo, consulta y estudio ocupan la zona central, articulados alrededor de patios interiores.
La envolvente arquitectónica toma como referencia las páginas de un libro, incorporando letras como elemento compositivo y constructivo. Estas perforaciones tipográficas filtran la luz natural hacia el interior y los patios, transformando la fachada y la cubierta en superficies que regulan la relación entre luz y sombra.
La luz se convierte así en el principal recurso arquitectónico: durante el día atraviesa la envolvente e ilumina los espacios interiores, mientras que por la noche el edificio proyecta su iluminación hacia el exterior a través de las mismas perforaciones. Una arquitectura donde la palabra escrita, la materia y la luz construyen la identidad del archivo.











